
Giuseppe Martínez
La Sección 22 de la CNTE volvió a poner sobre la mesa el rezago que arrastra el Gobierno federal con el magisterio oaxaqueño. Tras reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la secretaria general del sindicato, Yenny Aracely Pérez Martínez, reconoció que no hubo nuevos acuerdos, sino la ratificación de compromisos que ya habían sido establecidos y que, hasta ahora, permanecen pendientes de cumplimiento.
Entre las exigencias se encuentran procesos de contratación, recategorización de plazas, pago de horas adeudadas, entrega de uniformes escolares y la atención de incidencias acumuladas durante los últimos años. La dirigente aseguró que la propia Presidenta instruyó a las dependencias federales a atender estos pendientes, aunque el resultado concreto quedará sujeto a los plazos administrativos.
Uno de los puntos más relevantes es la regularización de más de mil 300 plazas, un recurso que, de acuerdo con Pérez Martínez, ya había sido planteado desde la jornada de lucha anterior. La Sección 22 espera que los pagos comiencen a concretarse hasta la segunda quincena de octubre, lo que prolonga la incertidumbre para trabajadores que llevan años esperando la solución de sus casos.
El otro frente pendiente es el de justicia. La dirigente sindical señaló que permanecen abiertos casos relacionados con presos, expresos políticos, perseguidos y personas asesinadas durante distintos periodos de conflicto social en Oaxaca. Exigió que la Secretaría de Gobernación y las demás instancias involucradas informen sobre los avances, ante un rezago que, dijo, mantiene vigentes demandas de hace casi dos décadas.
Pérez Martínez dejó claro que la reunión con Sheinbaum no representa el cierre del conflicto. La Sección 22 llevará los resultados a su Asamblea Estatal y será ahí donde determine si los acuerdos realmente avanzan. De no cumplirse los compromisos, advirtió que el magisterio podría volver a las calles, dejando en manos del Gobierno federal evitar que los acuerdos ratificados terminen nuevamente convertidos en promesas pendientes.