
Al detallar las labores de inteligencia para identificar y detener a participantes del robo de 2.6 millones de pesos en Santa Rosa Panzacola, Oaxaca de Juárez, el fiscal del estado Bernardo Rodríguez Alamilla informó que se trata de una banda identificada como “La mami”, la cual no solo operaba en el estado también en Chiapas, donde habían cometido al menos dos atracos a cuentahabientes.
En la conferencia de prensa brindada, el fiscal detalló que derivado de las labores de inteligencia, investigación y colaboración del C5 lograron identificar y ubicar a los 9 integrantes de la banda delictiva, de los cuales lograron la detención de cinco de ellos, los principales operadores, entre ellos la cabecilla identificado como Alan G, alias “El mami”, originario de Oaxaca.
Además de J. C.M alias el Chiapaneco o el Viejón originario del estado vecino y segundo al mando; C.V.L alias el Animal, FJ.G alias El Fercho y B.I.C apodado “Atolin”, mientras que están prófugos otros cuatro más, los cuales podrían ser detenidos en próximas horas.
El fiscal mencionó que el botín de 2.6 millones de pesos que robaron al dueño de la ferretería El Marro, ubicada en San Martín Mexicapam, aún no se recupera, pero están en la búsqueda dado que fue repartido en partes de 150 mil pesos entre ocho y la mayor partida se la quedó La mami, por lo que cada uno lo tiene escondido.
Asimismo, explicó que el robo se planeó a partir de que el Fercho, de oficio herrero acudía a comprar de manera frecuente a la ferretería y se percató del movimiento de grandes cantidades de dinero, por lo que contactó a La mami y junto con demás integrantes planearon el asalto, al detectar días que acudían hacer depósitos bancarios, la ruta que tomaban y la sucursal a la que llegaban: Santander Serfin en Panzacola.
El día del asalto, 30 de marzo, cuando el dueño de la ferretería acudió a realizar el depósito en una camioneta blindada acompañado de dos policías municipales, dos sujetos a bordo de un automóvil Sentra lo siguieron y quienes dieron el pitazo a los otros siete que viajaban en motocicletas y los esperaban a solo unos metros de la sucursal bancaria.
Cuando llegaron se abalanzaron contra los policías municipales a quienes desarmaron y sometieron, mientras que uno más golpeó el cristal del copiloto con un martillo obligándolo a descender y entregar el botín para después darse a la fuga, todo en un minuto. A partir de ahí mediante cámaras de vigilancia del C5 y de un BinniBus que en ese momento pasaba se pudo establecer las rutas que tomaron e iniciar las investigaciones hasta su detención.
El fiscal indicó que hasta el momento no tienen indicios que los dos policías municipales sometidos hayan tenido algo que ver en el robo, pero se investiga.